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© 2/8/2019 Revive Israel Ministries

Raíces hebreas de las Escrituras (Parte 1)

Asher Intrater

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Dios tiene un plan maravilloso para la raza humana.  El plan se llama “el reino de Dios”. La persona central de ese plan es Yeshúa, (Jesús) el Mesías. Él es el Rey del reino.

El plan es resumido en las Escrituras. Fue planificado por Dios antes de que comenzara la creación (Efesios 1:3-14). Lo diseñó de la misma manera que un arquitecto diseña un edificio  antes de que tenga lugar la construcción. Si bien las Escrituras fueron escritas por hombres en distintas generaciones, fueron inspiradas por el Espíritu de Dios, quien diseñó el plan con anticipación.

Escrituras consistentes

El plan de Dios para la raza humana se desarrolla continuamente a través de la historia. El reino de Dios se desarrolla de manera continua como una semilla que crece (Marcos 4:26-29).  De la misma manera, la revelación de las Escrituras se desarrolla consistentemente desde principio a fin.  Comienza con la historia de la creación en Génesis y acaba con la revelación final en el libro de Apocalipsis.

De la misma manera que una planta tiene distintas etapas en su crecimiento, también lo tiene el reino de Dios y las Escrituras. Primero la historia de la Creación, la Caída, el diluvio de Génesis; después los patriarcas, luego la ley de Moisés, posteriormente el reino de David, después los profetas israelitas, luego los evangelios del Mesías Yeshúa, el libro de Hechos; después las epístolas de Pablo y otros a las Iglesias y finalmente el Apocalipsis de Juan.

Para ser comprendido correctamente, el desarrollo consistente del tema del reino de Dios debería ser visto a través de las Escrituras, desde principio hasta fin.

Cielo y tierra

Las Escrituras comienzan con la creación de  "cielos y tierra " (Génesis 1:1). Las Escrituras finalizan con la restauración de cielos y tierra. Los dos primeros capítulos, Génesis 1 y 2 hablan de la creación del jardín del Edén. Los dos últimos capítulos, Apocalipsis 21 y 22 hablan de la restauración perfecta del paraíso global. El tercer capítulo, Génesis 3, nos habla del engaño de Satanás al hombre. El tercer capítulo del final, Apocalipsis 20, nos habla de la destrucción de Satanás por el Hijo del Hombre, una simetría perfecta.

La tierra fue dada a los hombres, con el cielo permaneciendo en el dominio de Dios  (Salmos 115:16).Debido a la rebelión de Satanás y del pecado del hombre la tierra fue corrompida.  Sin embargo, de manera definitiva a través de Yeshúa, siendo tanto Dios como hombre, tanto el cielo como la tierra serán redimidos y unidos. Efesios 1:10 –De reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Nuestra comprensión debe incluir: Aquello que está en el cielo y lo que está en la tierra. Yeshúa mismo es tanto celestial como terrenal.

Hebreo y griego

La ley y los profetas fueron escritos en hebreo;  todo el Nuevo pacto en griego. Las Escrituras hebreas están algo más centradas en Israel y el griego más en las naciones. Esto puede compararse con el hecho de que los seres humanos tienen dos ojos, uno izquierdo y otro derecho. Cuando los dos están coordinados, la mente entiende la imagen en todas sus dimensiones. Un ojo tiende a ver más lejos; el otro, cerca. 

El punto de vista hebreo, semítico, de Oriente Medio, tiende a ser más histórico, terrenal y de pacto; mientras que el griego, internacional y multiétnico tiende a ser más celestial, etéreo y universal (aunque esta afirmación está por supuesto muy simplificada). Necesitamos tanto la perspectiva griega como la hebrea.

El punto de vista judío sobre Jerusalén es el de una ciudad de Oriente Medio; mientras que el cristiano es el de una ciudad celestial. Los dos son ciertos. Existe la Jerusalén celestial y la terrenal. Al final, la Jerusalén celestial “desciende” para hacer de todo uno (Apocalipsis 21).

En la parte 2 compartiré con vosotros el significado que hay detrás de algunos nombres hebreos clave y la importancia de que Dios sea fiel a sus pactos.


Imponiendo mi visión

Dan

Daniel Juster trató de imponer su visión a personas que no estaban preparadas para seguir o tomar responsabilidades. Obligar a la gente a hacer lo que quieres que hagan puede durar una temporada, pero no llevará fruto a largo plazo. Por lo que ¿cómo motivas a la gente en cuanto a compartir tu visión dada por Dios?

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Subtítulos en: Danés, holandés, francés, coreano, portugués, español.


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