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© 26/4/2019 Revive Israel Ministries

Restaurando el Reino a Israel (Parte 1)

"La tercera dimensión de la comisión apostólica"

Asher Intrater

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El Libro de los Hechos describe el inicio de las actividades de la comunidad original apostólica. Hoy en día todos nosotros seguimos sus pasos. Si queremos asegurarnos de que estamos haciendo lo correcto y vamos en la dirección correcta, es bueno regresar a nuestros orígenes. ¿Cómo empezaron los primeros apóstoles y cuáles eran sus metas?

Los creyentes de hoy en Yeshua, en cada país y grupo étnico, están llamados a servir y terminar lo que comenzó la original comunidad apostólica. Tenemos hoy la misma gran comisión.

Repasando Hechos Uno

Yeshua ha resucitado de entre los muertos. Aparece vivo físicamente a sus discípulos durante un período de cuarenta días, después de la Pascua y hasta el día de Pentecostés. Esta fue una prueba infalible de la resurrección y una oportunidad para que Yeshua les dé instrucciones claras para los años por venir (Hechos 1:1-11).

El tema principal de Sus instrucciones era "el reino de Dios" (Hechos 1:3). Para recibir poder para llevar a cabo estas instrucciones, Él les dice que pronto deben "ser inmersos en el Espíritu Santo" (Hechos 1:5). El bautismo en el Espíritu Santo era un empoderamiento para llevar a cabo Sus instrucciones con respecto al reino de Dios.

Luego los discípulos le preguntan a Yeshua lo que era para ellos una pregunta muy relevante y lógica: "¿Restaurarás el reino a Israel en este momento?" (Hechos 1:6). Esta pregunta nunca ha sido completamente contestada; todavía es pertinente hoy para nosotros; y es el asunto principal de este artículo.

Mirando desde el punto de vista de los discípulos

Yeshua es el muy esperado Mesías, hijo de David, el rey ordenado de Israel y el rey del mayor reino de Dios. Ha tratado el problema central del pecado de la raza humana al morir en la cruz como un castigo sustituto. Ha resucitado de entre los muertos, proporcionando así la vida eterna y una solución para la muerte.

De todo lo que Yeshua les había enseñado, antes de la cruz y en los cuarenta días posteriores a la resurrección, a los discípulos les pareció obvio que el próximo paso sería establecer el reino en Israel y luego extender ese reino a todo el mundo. En este pensamiento estaban parcialmente correctos y parcialmente incorrectos.

En la enseñanza general de la Biblia que estaba disponible para ellos en ese tiempo (las escrituras hebreas de la ley y los profetas), el establecimiento del reino en Israel era uno de los temas más centrales. Establecer el reino en Israel y luego extenderlo al resto del mundo parecía totalmente lógico y totalmente bíblico.

El reino en Israel y las naciones era un tema central, no solo del Antiguo Pacto, sino también de las enseñanzas del evangelio (Mateo 1:1; 4:17; 6:10; 8:11; 10:6-7 ...) . Los discípulos de Yeshua que habían vivido con Él y lo habían escuchado durante varios años no podían haber pensado en ningún otro plan.

Primero es lo primero

Sin embargo, en el momento del llenado del Espíritu Santo, Yeshua les informa de una innovación significativa en la estrategia para establecer el reino de Dios en la tierra. Les dice a sus discípulos que no deben saber cuándo establecerá el reino de Dios a Israel (Hechos 1:7), porque algo tiene que suceder primero. "Recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, y en toda Judea y Samaria, hasta los confines de la tierra" (Hechos 1:8, Isaías 49:6).

Aquí la declaración de Yeshua no es un cambio en los valores esenciales del reino, sino en la estrategia para lograrlo. Cuando los discípulos recibieron el Espíritu Santo, recibieron por dentro toda la esencia espiritual del reino de Dios (Romanos 14:17). En ese sentido, establecieron el reino de Dios en Israel cuando se llenaron de fuego el día de Pentecostés (Hechos 2:1-5).

Recibieron la esencia interna del reino de Yeshua, pero no la expresión externa de Su gobierno. El espíritu del reino mesiánico debía establecerse en Israel y en las naciones a través del llenado del Espíritu Santo y la predicación del mensaje del evangelio. Esto está de acuerdo con las parábolas del reino de Yeshua en las cuales el reino viene primero por dentro y luego por fuera (Mateo 13, Marcos 4, Lucas 17).

El fuego del Espíritu Santo es el combustible; el mensaje del evangelio la munición; el reino de Dios es el objetivo. No queremos tener el poder y perder la meta. No queremos luchar por la meta sin el poder.

Estén atentos a la parte 2 la próxima semana.


El amor de Dios

Asher

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