logo


© 15/6/2018 Revive Israel Ministries

Las fortalezas de la mente

Asher Intrater

castle

Estamos metidos en una "guerra espiritual”, "luchando contra las fuerzas del mal” que provienen del “mundo, de la carne y del diablo”. El campo de batalla de esa guerra se encuentra a menudo en nuestra propia mente y sentimientos.

2 Corintios 10:4-5

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.

Fíjate en la palabra “fortalezas” y “pensamientos”. Las fortalezas se componen de pensamientos, piensa en ello como si se tratará de un pequeño castillo que hay en tu mente.

Albergando nuestros pensamientos

La fuente del bien y del mal se encuentra en el espíritu, mientras que los pensamientos y las emociones se encuentran en la dimensión del alma. Sin embargo, existe un tercer nivel, que es el cerebro. Este se encuentra en la dimensión física. Las células cerebrales son los órganos del cuerpo que contienen los pensamientos de la mente.

A medida que voy escribiendo, veo que aparecen palabras en la pantalla de mi ordenador. Para que aparezcan esas letras, deben acumularse en algún lugar en un chip de silicio, sea en mi ordenador o en la nube de almacenamiento de computadoras bancarias.

Lo mismo ocurre con nuestros pensamientos. Las palabras y las imágenes de la mente han de tener una unidad corporal que las “alberge”.  Las unidades del cerebro que encarnan esas corrientes de pensamientos se llaman “sinapsis”. Las sinapsis son una matriz de células cerebrales que contienen nuestros pensamientos, de la misma forma que un ordenador mantiene almacenada su información.  

Estas agrupaciones de células cerebrales que contienen palabras e imágenes son como una fortaleza. Cualquier cosa que hagamos o digamos crea bancos de almacenamiento físico en las células del cerebro. Pueden ser buenos o malos, pero están ahí. Cuando queremos cambiar nuestro comportamiento, es como si estuviéramos quitando las sinapsis, y volviendo a programar esas células cerebrales con información adecuada.

Todo lo que pensamos, decimos o hacemos forma un bloque de células en nuestro cerebro, un “ladrillo” en la pared. Cada sinapsis contiene una carga electro magnética. Es el poder espiritual del bien y del mal que reside de forma corporal.

Reorganización espiritual

No podemos tener solamente buenas intenciones. Tenemos que centrar nuestras palabras, pensamientos y acciones para cambiar la composición física de estas fortalezas mentales. Le hacemos la guerra a estos bloques malignos de células cerebrales.

Libramos esa guerra por medio de armas espirituales. Nuestras armas son palabras, pensamientos y acciones adecuadas y dirigidas por el Espíritu. Nos sometemos a la voluntad de Dios; meditamos en las Escrituras; hablamos la Verdad (en voz alta); y actuamos en obediencia a Yeshúa.  

La cuestión es que la guerra spiritual es REAL. Las fortalezas mentales son mucho más REALES de lo que nos hayamos dado cuenta. Por lo tanto, debemos modificar nuestras palabras, pensamientos y acciones de una manera más REAL de la que jamás nos hayamos dado cuenta.

Seguimos hablando y actuando en amor y justicia hasta llegar al punto en que la composición física de las células de nuestro cerebro sea reajustada hacia el amor y la justicia. Seguimos actuando así hasta que todo pensamiento sea correctamente alineado a la obediencia y la pureza de Yeshúa.


¡Etiopía, allá vamos!

Yoni

¡Yoni y Sarah comparten sus corazones sobre un próximo viaje ministerial a Etiopia y la manera en que puedes participar!

¡Ver AQUÍ!

*Lo sentimos, no hay subtítulos.



Favor de orar por la continuación del ministerio en Israel de evangelismo a los indígenas, el plantar congregaciones mesiánicos, el centro de discipulado, de la vigilias proféticas de alabanzas y oraciones en el hebreo, y la ayuda financiera a los necesitados.