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©29/10/2011 Revive Israel Ministries

El Amor Involucra Dolor

Asher Intrater

El amor es el valor mas alto en el Reino (1Cor. 13:13). Es la motivación central de todos los mandamientos (Marcos 12:30-31). Es la naturaleza de Dios mismo (1Juan 4:8). También es la motivación detrás del propósito de la vida de Yeshua (Juan 3:16) e incluye dolor.

El amor implica relación, lo cual incluye a otro ser humano. Todos nosotros, seres humanos hemos causado daño. Pecamos y ese pecado hiere a otros. Si amamos a gente, tendremos que lidiar con el dolor que nuestro pecado causa.

Tengo relaciones maravillosas, fieles y amorosas con gente en todos las esferas de mi vida—matrimonio, familia, trabajo, congregación, socios y amigos. Sin embargo todas estas conllevan dolor. La fidelidad y la paciencia toman el llevar el dolor de relaciones a largo plazo. La hermosura que el amor trae vale la pena sin embargo costara un precio. El dolor es el precio del amor.

Romanos 15:1—Los que somos fuertes deberemos llevar las debilidades de los débiles.

1Corintios 12:26—Si un miembro duele, los otros miembros sufren.

1Corintios 13:7—El amor cubra todas las cosas….sufre todas las cosas.

Gálatas 6:2—Soportándoos unos a otros en amor.

El dolor que nace de relaciones de amor viene en varias dimensiones. Primero soportamos el peso cuando aquellos con los cuales estamos en esa relación son débiles. Cuando no pueden hacer todo lo que deben de hacer y tenemos que cubrir lo que les falta. En este caso, no existe un daño premeditado. Es mas un peso que dolor.

La segunda dimensión es cuando sentimos el impacto del dolor de otro de forma “vicaria”. Yeshua lloraba en sus tiempos personales de oración (Hebreos 5:7) cuando sintió el dolor del sufrimiento por otros. Pablo (Shaul) dijo que el sintió el sufrimiento de aquellos en las congregaciones bajo su autoridad. Este dolor es un dolor espiritual; no es un dolor propio. Es la identificación amorosa de compasión e intercesión.

La tercera dimensión de dolor es cuando alguien a quien amas te hiere. Aquí el dolor es mas directo. La profundidad del amor es intimidad. La intimidad demanda apertura. La apertura se presta a ser vulnerable. Esto significa que te pueden lastimar o herir. Cuando somos heridos, tenemos la gracia de Yeshua que nos ayuda a perdonar, a mirar por encima de estas cosas, de comunicar y recibir sanidad. Sin embargo el proceso aun duele.

Yeshua sufrió el dolor de la crucifixión para mantener una relación con nosotros. Nuestro pecado y Su amor causo dolor. Desafortunadamente, aun le causamos dolor. Nos perdono en el madero. El continua perdonándonos hoy.

Colosenses 3:13-14

Somos llamados a seguir las huellas de Yeshua. Actuamos como El lo hizo en la cruz. De la misma manera que el nos perdono, perdonamos a otros. El pago el precio de continuar una relación con nosotros. Sufrió dolor para podernos amar. De la misma manera, sufrimos para poder amar a otros. Caminamos en fe en el tipo de amor sacrificial que Yeshua tuvo por nosotros.


¿Quien Almorzó con Abraham?

libroEl tan esperado libro nuevo de Asher, “¿Quien Almorzó con Abraham?” acaba de llegar.  Analiza las apariciones de Yeshua como el Ángel del Señor de la Ley y los Profetas, hasta el libro de Apocalipsis.  Este libro garantiza inspirar y desafiar su entendimiento acerca de la naturaleza eterna de Yeshua el Mesías y la revelación progresiva de la Biblia en su totalidad.

La idea principal para este libro fue desarrollada no solo en años de estudio en los textos hebreos, sino también en las experiencias vividas al compartir el evangelio con Judíos Ortodoxos en Israel. (Y ni hablar de mucha oración e intercesión).

No se lo pierda.  Ordene uno para usted y envíeselo a sus amistades.  Para ordenar clic aquí.

Raíces Judías (del prologo del libro, ¿Quien almorzó con Abraham?)

Crecí en un hogar liberal judío y atendía a una sinagoga conservadora en mi juventud. Durante mis años en universidad me encontré en una búsqueda por verdad espiritual. Mi búsqueda personal y mis estudios en psicología, filosofía y literatura antigua en Harvard no me llevaron a nada que satisfizo mi alma.

Probé un sin numero de experiencias espirituales y experimentos. La única cosa que no estaba dispuesto a considerar era Jesús. Sin embargo, en un esfuerzo por ser consistente en mi búsqueda por la verdad, me di cuenta de que tenia que leer los evangelios al menos una vez (a pesar de que estaba convencido de antemano que no había nada bueno en ellos).

La primera vez que leí los evangelios fue en 1977, estaba sorprendido de que tan positivos eran. La persona de Yeshua, Su vida y Sus enseñanzas, inspirador admiración y amor. Era difícil no “enamorarse” con tal figura tan inspiradora.

La segunda vez que leí los evangelios en 1978, me encontré con una segunda sorpresa. Me di cuenta que tan “judío” el libro realmente era. Todos en el eran judíos, incluyendo Yeshua mismo y todos sus discípulos. Mas que eso, la cosmología del reino de Dios fue sacada de los profetas hebreos.

Por mi primera sorpresa, dedique mi vida a ser un seguidor de Yeshua. Por mi segunda sorpresa me encontré como parte de lo que es popularmente llamado “Judaísmo Mesiánico”. Hasta este punto, continúe mis estudios, no solo en la Biblia sino en literatura cristiana y escritos rabinicos (Como parte de esos estudios, complete dos maestrías en los 80’s, uno en Estudios Judíos de la Universidad Hebrea en Baltimore, y uno en teología en el  Instituto Bíblico Mesías).

Existen muchos asuntos concernientes a las raíces hebreas del cristianismo. Una de las figuras mas retantes es el Ángel del Señor en la Torah (Ley) y los Profetas. La esperanza de este libro es de lidiar con esos asuntos.


De nuevo a los artículos de 2011

Favor de orar por la continuación del ministerio en Israel de evangelismo a los indígenas, el plantar congregaciones mesiánicos, el centro de discipulado, de la vigilias proféticas de alabanzas y oraciones en el hebreo, y la ayuda financiera a los necesitados.