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Poder de la Sangre
©19 de Septiembre Por Asher Intrater

En el Día del Perdón (Yom Kippur), el sumo sacerdote traía la sangre del sacrificio en el Lugar Santísimo. Este día nos recuerda la importancia de la sangre del Mesías, el cual fue ofrecido como sacrificio por nosotros (Hebreos 7-10). La sangre de Yeshua (Jesús) tiene un significado mucho mas importante que aquellas células de la su sangre que fueron derramadas por su cuerpo en la cruz (Juan 19:34). El poder espiritual de la sangre continua en vigencia y aun habla hoy (Hebreos 12:24).

La sangre da validez y refuerza el pacto. Un pacto es un contrato divino inquebrantable. El pacto esta compuesto por una serie de palabras habladas. Los pactos de Dios a la raza humana están grabados en la Biblia como “Antiguo” y “Nuevo” pacto. La sangre sella y firma el pacto. La persona ha dado su vida a favor del pacto y lo garantiza. El alma de el coparticipe del pacto esta en su sangre (Lev. 17:11).

Cuando Dios hizo pacto con el pueblo de Israel, Moisés salpico la mita de la sangre en el altar y la otra mitad sobre el pueblo.

Éxodo 24:6, 8

“La mitad de la sangre la echo Moisés en unos tazones, y la otra mitad la rocío sobre el altar.”

“ Moisés tomo la sangre, rocío al pueblo con ella y dijo: ‘Esta es la sangre del pacto que, con base en estas palabras, el Señor ha hecho con ustedes.’ ”

La sangre toco el pacto y el pueblo. Hay palabras de bendición y maldición en el pacto. La sangre trae esas bendiciones y esas maldiciones. Así mismo, la sangre se aplica al pacto al pueblo y lo pone en funcionamiento. Cuando creemos en el pacto y en la sangre de perdón, se libera un poder grande espiritual.

El pacto tiene condiciones o estipulaciones y por ende resultados. Los términos del pacto requieren el sacrificio de sangre. Los resultados o son las bendición y maldiciones. Cuando creemos en la sangre del pacto, la maldiciones son tornadas en bendición. Nuestros pecados son perdonados, nuestras almas son liberadas, nuestros cuerpos son sanados, nuestras familias bendecidas, nuestras finanzas son redimidas,  y el diablo es derrotados (Apocalipsis 12:10-11).

Muchos cristianos conscientemente conocen el poder del pacto de sangre con respecto a su salvación personal. En la historia del pueblo de Israel, el pacto también era colectivo; no solamente una persona de forma individual, pero una nación. El pueblo caía y se levantaba junto, eran bendecidos y maldecidos de manera conjunta. El pueblo de Israel recibió el pacto como una nación por declaración.

Éxodo 24:7

“Después tomo el libro del pacto y lo leyó ante el pueblo y ellos respondieron: -Haremos todo lo que el Señor ha dicho, y le obedeceremos.”

Ellos pusieron el pacto en acción por sus propias palabras, por su propia declaración de fe. En los evangelios, encontramos que el pueblo puso el pacto en efecto en la dirección opuesta y equivoca. Declararon con su boca su rechazo al Mesías, y trajeron el pacto de sangre sobre si mismos como maldición en ves de bendición.

Mateo 27:25 “¡Que su sangre caiga sobre nosotros  “Que su sangre caiga sobre nosotros sobre nuestros hijos! - contesto todo el pueblo.”

Es así que soltaron el poder de la sangre sobre el pueblo, esta no fue la intención original, pero la opuesta. Trajeron destrucción sobre ellos mismos, su nación y las generaciones que siguieron. El Templo fue arrasado, la nación destruida y el pueblo fue llevado a exilio.

Si hay tal poder en la sangre cuando fue utilizada de la manera equivocada, cuanto mas pasara cuando será utilizada de la manera correcta (Romanos 5:15, 11:12). Cuando se revierte el poder de la sangre traerá resultados opuestos. El pueblo de Israel será juntado, el Mesías recibido, el reino de Israel restaurado (Hechos 1:6).

Cuando el poder de la sangre fue utilizado para maldad, nuestra gente fue dispersada en las naciones. Cuando el pode de la sangre sea usado para bondad, las naciones serán juntadas en Jerusalén para someterse al reino de Yeshua. (Isaías 2:2-4; Zacarías 14:16).

En los últimos tiempos, el remanente de fe en Israel clamara por la sangre de Yeshua sobre ellos, pero en esta ocasión no para destrucción pero para restauración. Cuando ese remanente llegue a su momento critico, el avivamiento se desatara y todo Israel será salvo (Romanos 11:26).

En el Día del Perdón, el sonido del shofar será escuchado (Levítico 25:9-10). Este shofar es el mismo que el de la ultima trompeta que sonara al mismo tiempo que el Rapto en la Segunda Venida (I Tes. 4:16; Icor. 15:52). El shofar en el Día del Perdón es la señal.  El clamor del remanente representara el poder de la sangre. La invitación del remanente por el regreso del Mesías es el requisito (Mat. 23:37-39). La Segunda Venida de Yeshua es el resultado.

Esta semana en Jerusalén, tres congregaciones mesiánicas se reunieron en unidad en el Día del Perdón para celebrar juntos. Después de un día de oración y ayuno, clamamos juntos en fe, “Que su sangre nos cubra y cubra a nuestros hijos y sobre nuestra nación” y “Bendito El que viene en el Nombre del Señor, Yeshua Rey de Israel.” Después de esto tocamos la trompeta.

Les pedimos que permanezcan con nosotros en oración para que la maldición sea invertida, y para que el poder de la sangre traiga el destino de Dios a Israel, la Iglesia y las naciones.


De nuevo a los artículos de 2010

Favor de orar por la continuación del ministerio en Israel de evangelismo a los indígenas, el plantar congregaciones mesiánicos, el centro de discipulado, de la vigilias proféticas de alabanzas y oraciones en el hebreo, y la ayuda financiera a los necesitados.