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EL REINO Y EL GOBIERNO
©11 de mayo de 2007 por Asher Intrater

Hay una gran necesidad para el cuerpo del Mesías a comprender la relación entre los gobiernos de este mundo y el reino de Dios. Los gobiernos están en transición y finalmente serán tomados por  el reino de Yeshua (Jesús). Esto es el mensaje de la séptima trompeta.

Apocalipsis 11:15 – Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo.

La transferencia total de la autoridad gubernamental en este mundo sucede en la segunda venida de Yeshua (Jesús). Para aquel tiempo, tenemos que prepararnos (Apocalipsis 19:7).  Nosotros también estamos en un proceso de transición siendo preparados a gobernar con Yeshua (Romanos 5:17; Apocalipsis 20:4,6).

Como la transferencia de autoridad  final ocurre en la segunda venida, su revelación es la última revelación del plan secreto de Dios (Apocalipsis 10:7- sino que en los días de la voz  del séptimo trompeta, el misterio de Dios se consumará…).

Durante este período de 2000 años desde la primera llegado a la segunda venida, el reino de  Dios está creciendo y cambiando Procede adelante en varias etapas. Las parábolas del reino que describen este proceso de cambio se pueden resumir simplemente así:

1. Desde pequeña a grande – La semilla de mostaza crece desde la semilla más pequeña a la planta más grande en la cual los pájaros hallan descanso y refugio (Mateo 13:31).

2. Desde adentro para afuera – la “levadura”  empieza pequeña desde adentro hasta que por fin incluye y transforma la sociedad entera (Mateo 13:33).

3. Desde príncipes del mundo a siervos de Yeshua – Los que sirven en esta vida con integridad y fielmente según los talentos que se les ha dado serán apremiados con autoridad en el mundo que viene (Lucas 19: 17,19).

La Diferencia entre Reinar en el Reino y Gobernar en el Gobierno

Por el momento hay una brecha entre la autoridad espiritual del reino de Dios y la autoridad práctica del gobierno del mundo. Podemos ver la diferencia entre las dos esferas en hebreas MaLaCH (de donde proceden nuestras palabras “reino” y “reinar”) y MaShal ( de donde sacamos nuestras palabras  “gobierno” y “gobernar”).[ Aunque estas dos palabras no siempre demuestran esta distinción en el texto original, las usaré así para aclaración].

Salmo 145:13 – Tu reino (malchut) es reino de todos los siglos y tu señorío (memshalah) en todas las generaciones.

El reino espiritual (malach) reino sobre todo, eternamente desde los cielos.  Él vigila los gobiernos que mandan (mashal) a la raza humana, cambiando de año a año. El problema es que los seres humanos no están dispuestos a colaborar con la autoridad de Dios. Él está limitado a la materia prima de los seres humanos que tenga a la mano. El hecho de que los gobiernos sean corruptos no es por culpa de Dios. Es difícil para Dios encontrar a personas para ejecutar la autoridad gubernamental con integridad, (II Reyes 18:23; I Samuel 13:14; II Crónicas 16:9; Ezequiel 22:30).

Hay revelación profunda de la autoridad espiritual en Efesios capítulo uno.

Efesios1:19 a 23 – Dios… resucitándole de los muertos y sentándole a la diestra en los lugares celestiales sobre todo principado y autoridad y poder y señorío… y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia la cual es su cuerpo…

Enfoquemos en 2 cosas de este pasaje:

1. Yeshua reina desde el cielo sobre todos los poderes gubernamentales de este mundo.

2. Él lo hace por medio de un cuerpo gobernante la cual es la iglesia.

[Por iglesia queremos decir  la comunidad de creyentes verdaderos que viven en el mundo “ecclesia” en el griego y “kehila” en el hebreo. No referimos a ninguna institución religiosa de ninguna denominación, sino a un grupo de gente identificado espiritualmente, conocido a Dios y a uno al otro, pero no necesariamente al mundo. Aquí uso el termino “kehila”].

Hay tres niveles de autoridad descrito en este pasaje”

1. Yeshua – el reino divino gobernando desde el cielo.

2. Kehila – el cuerpo gubernamental intermedio, que conecta el cielo y la tierra.

3. Gobierno -  las instituciones gobernando en la tierra.

Esta estructura de autoridad espiritual no se ve pronto con el ojo humano y es más, no está funcionando correctamente. ¿Por qué no? El problema no es con el primer nivel (Yeshua) sino con los próximos dos niveles (kehila y el gobierno). Por causa del pecado y falta de fé, los niveles de autoridad no están alineados como deben de ser. El proceso de arreglarlo en el orden correcto es parte de establecer el reino de Dios en la tierra. (Venga Tu reino; hágase tu voluntad como en el cielo, así también en la tierra. Mateo 6:10 y 11).

La autoridad espiritual de Dios ya está establecida en el cielo. Está  derramando hasta la tierra por medio de corazones obedientes y fieles de las personas. Con el tiempo será establecido en los gobiernos de la tierra (Lucas 19:12; Apocalipsis 11:15 y 20:4 y 6; Isaías 2:2 al 4; Miqueas 4:1 al 3).

[Nota: Existe una estructura paralela de demonios y ángeles (de varios niveles de poder alrededor de los gobiernos y kehila, peleando por los corazones de los hombres, o por el reino de Dios o en su contra (Daniel 9 y 10, Efesios 6:12). Es aquí que viene la batalla espiritual.

El Papel de Dios en el Gobierno

Dios está muy activa en determinar los gobiernos del mundo, y toma mucha responsabilidad de poner personas en posiciones de autoridad (Romanos 13:1 al 5), tanto como quitarlos.

Daniel 4:17 – “La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quién Él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres.”

Dios le dijo a Nabucodonosor que tendría que comer la hierba hasta que entendiera este principio (Daniel 4:25 y 32). Este mismo decreto es para nosotros. Nos preguntamos ¿Entendemos este principio? ¿Está usted comiendo la hierba? ¿Por cuánto tiempo vamos a mantenernos en vivir en un nivel bajo de autoridad hasta que entendamos que Dios determina a quien reina en los gobiernos de los hombres?

Este principio puede ser violado en uno de dos maneras. Primero, los que están en el gobierno pueden rehusar aceptar la autoridad espiritual de Dios. Segundo, nosotros quienes somos creyentes podamos rehusar aceptar el papel de dios en el gobierno, así fallando en nuestro papel de influencia en estos gobiernos. Mientras los políticos abusan de su autoridad gubernamental, nosotros los tipos “proféticos” muchas veces abdicamos la nuestra. Ambos caímos cortos  de la voluntad de Dios.

El problema se puede arreglar en uno de dos maneras: traer la gente en el gobierno más cerca de los asuntos espirituales; o traer la gente en el “kehila”  más cerca de los asuntos del gobierno. Podemos influir a los en el gobierno con orar por ellos, compartir el Evangelio, proclamando los valores morales basado en la Biblia, etc.

Nos preparamos por la autoridad gubernamental  a medida que aprendamos los principios del liderazgo, del servicio, el mayordomía, la integridad, la responsabilidad, la justicia, la diligencia (Proverbios 12:24; Romanos 12:8), etc. Parte del discipulado bíblico es entender la relación correcta entre la autoridad celestial y la terrenal.

Mateo 28:8 y 9 – Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones.

¿Falló usted en ver la conexión entre la autoridad doble de Yeshua en el verso 18 y su mandato hacer discípulos en el verso 19?  Yeshua tiene autoridad tanto en el cielo (con los ángeles) como en la tierra (entre los hombres). El quiere entrenar a la gente en la tierra en virtud para que Él pueda transferir  la autoridad a ellos. Si seamos discipulados adecuadamente, nosotros gobernaremos y reinaremos con Él, ahora (Romanos 5:17) y en el mundo que venga (Apocalipsis 20:4 y 6). 

Este reto viene a ser hacer cosas tan prácticas como entrenando a la gente “espiritual” a ser responsables por unos deberes administrativos. Nuestros empleados y discípulos pasamos dos o tres horas cada mañana en alabanzas proféticas e instrucción bíblica. Después se les encarga algunos deberes administrativos. La tensión entre la administración y el profético es sintomática del reto espiritual más grande que existe en establecer el reino en la tierra.  

El gobierno correcto debe de ser como una “carisma” del Espíritu Santo (I Reyes 3:9; Isaías 11:1 al 5; Romanos 12:8; I Corintios 12:38) ¿Cómo podemos entrenar a las personas con dones administrativos ser sensitivos a la unción profético?  Y ¿Cómo podemos entrenar a las personas con dones proféticos ser responsables en los deberes  administrativos? La combinación de los dos avanza el reino de Dios.

Orando para los del Gobierno

El primer paso para unir al reino y el gobierno es orar para los en autoridad.

I Timoteo 2:1 y 2 – Exhorto ante todo a que se hagan rogativos, oraciones, y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.

Haga nota usted de la palabra “por” en este pasaje. Muchas veces escucho a los santos orando contra las autoridades y se piensan ser proféticos. No se necesita mucho discernimiento para ver lo que está mal del gobierno. Por la mayoría del tiempo, necesitamos el discernimiento  para entender lo que Dios está intentando ser por medio de los gobernantes.

No es fácil ver  que Dios ha puesto en lugar a los que están en posición de autoridad (Romanos 13:1 al 7; I Pedro 2:13).  Tenemos que dar “lo que es de César y lo que es de Dios a Dios” (Mateo 22:21). Yeshua vió ambos los asuntos espirituales y los asuntos gubernamentales bajo el mismo soberanía de Dios. Sin embargo, las autoridades religiosas y los del gobierno están en rebelión (Salmo 2; Hechos 4:24 al 28).  La mayor demanda que podemos hacer del gobierno hoy es la libertad de tener expresión religiosa (Hechos 4:19 y 20; 5:28 y 29; Apocalipsis 12:4 al 16).

Pilato encabezó el gobierno de César en Judea antigua. Yeshua reconoció su autoridad, pero lo retó a que aquel reconociera la necesidad de someterse a la Autoridad de Dios o él mismo será juzgado. “Ninguna autoridad tendrías contra mi, si no te fuese dada de arriba” (Juan 19:11).
Los líderes religiosos de los fariseos opusieron pagar los impuestos a César porque no creyeron en la obra de Dios mediante el gobierno. Yeshua percibió su maldad y les dijo: ¿por qué me tentáis, hipócritas? (Mateo 22:18). Necesitamos tener cuidado de lo que nosotros consideramos espiritualidad no sea visto como la hipocresía delante de los ojos de Dios.

Tenemos que orar por las autoridades para que tengamos vidas “quietas y reposadas” (I Timoteo 2:2). La función del gobierno es crear una sociedad sana y estable. Nuestra salvación no viene por los gobernantes; no pueden traer el reino de Dios. En cambio, puede trae la ley y el orden, la libertad de expresión religiosa y las instituciones básicas.

Se dice, “Ninguna noticia es buena noticia.” Desafortunadamente, una sociedad estable y quieta no vende los periódicos. Por eso, el mundo noticiero tiene interés en engrandecer los problemas y aumentando las turbulencias. Esta tendencia, muchas veces, pone en moción  el reportaje en una dirección contraria a la voluntad de Dios. No debemos permitir a las redes internacionales de noticias afectar nuestro entendimiento de los hechos del día.

Shaul (Pablo) además dijo que debemos dar gracias por los en el gobierno (I Timoteo 2:1). Eso puede resultar difícil Estamos más acostumbrados a criticarlos que dar gracias por ellos. Los hijos de Israel continuamente se quejaron contra Moisés en el desierto y Dios lo vio como una afrenta  contra Su  propia autoridad. A veces hasta tratamos de justificar nuestras quejas como “discernimiento profético.”

Cuando oramos para los gobernantes, debemos imaginarnos a nosotros en sus posiciones. ¿Qué haría usted en la misma situación? ¿Cuáles son las alternativas realistas?  Si no hay otras opciones, nosotros tenemos el trabajo de orarlas en existencia.

Tenemos el poder sobrenatural para cambiar cualquiera situación (Mateo 18:18). El corazón de los gobernantes está en la mano de Dios (Proverbios 21:1).El trabajo del gobierno es crear una sociedad sana y estable. Nuestro trabajo es ser una  influencia de dios, como la luz y la sal, dentro de la sociedad (Mateo 5:13 al 16). Nosotros miramos hacia una sociedad perfecta que sea planificada y edificada por Dios (Hebreos 11:10).


De nuevo a los artículos de 2007

Favor de orar por la continuación del ministerio en Israel de evangelismo a los indígenas, el plantar congregaciones mesiánicos, el centro de discipulado, de la vigilias proféticas de alabanzas y oraciones en el hebreo, y la ayuda financiera a los necesitados.